El “Protocolo Kimberly” es uno de los ocho protocolos de actuación propuestos por la Resistencia Estudiantil UAEM en su Pliego Petitorio General y busca que, ante un caso de desaparición o no localización de algún miembro de la comunidad universitaria, las autoridades de la máxima casa de estudios del estado deban actuar de manera inmediata.
La propuesta de inmediatez incluida en este protocolo específico tiene sentido, sobre todo si se tiene en cuenta que, a finales de marzo, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se publicaron las modificaciones al Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en el que se estableció –entre otras cosas– la obligación de las autoridades en la materia de actuar con inmediatez en un escenario de desaparición, desde el momento en el que se conoce el hecho o se presenta la denuncia, sin condicionar las acciones de búsqueda a plazos de espera.
El protocolo propuesto por los estudiantes contempla al menos 26 puntos; entre éstos llama la atención el relacionado con que sea la propia Universidad la que deba actuar de manera inmediata y entablar comunicación con fiscalías y comisiones de búsqueda, y no trasladar esta responsabilidad a los familiares del desaparecido. Será interesante ver la posición institucional ante estos planteamientos.
