En las cercanías de los partidos de futbol que tendrá nuestro país dentro del Mundial 2026, que comenzará el próximo 11 de junio en la Ciudad de México, dicha nación sede de la Copa del Mundo no puede garantizar seguridad.
El estado de Jalisco, una de las tres entidades del país que albergará el evento deportivo internacional, atestiguó en días pasados la captura del alcalde de Tequila, Diego Rivera, por posibles nexos con el crimen organizado.
Jalisco está aquejado desde hace tiempo por la influencia de grupos delictivos, mientras que Culiacán es sexto lugar entre las ciudades más violentas del mundo, según el informe 2025 del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.
México libra una batalla contra la violencia y la corrupción, en un contexto en el que la presión de Estados Unidos orilla a la autoridad nacional a ver más allá de su horizonte.
