Martes, 29 Septiembre 2015 01:00

Mentiras Destacado

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Un nuevo escándalo está dando la vuelta al mundo. Esta vez tiene que ver con las sustancias tóxicas emitidas hacia el ambiente por ciertos automóviles con motores diésel y ha provocado una justa indignación. No se trata de un accidente, sino de un engaño deliberado.

El célebre fabricante alemán de automóviles, Volkswagen, ha admitido “que las marcas Volkswagen y Audi fabricaron e instalaron un software para manipular las emisiones generadas por los motores de hasta 882,000 vehículos Jetta, Beetle, Audi 3, Golf y Passat, equipados con motores a diésel de dos litros y comercializados entre 2009 y 2015” (www.cnnexpansion.com).

El software, colocado en estos modelos TDI, “… desactiva los controles de emisiones durante la conducción normal y los enciende cuando el coche está pasando por una prueba de emisiones” (www.cnnexpansion.com). Lo terrible es que los fabricantes sabían lo que estaban tramando y no hicieron nada para contrarrestar el problema. Se sabe hoy sólo porque fue descubierto por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés). Descubrieron que en condiciones normales estos motores emitían 40 veces el nivel de contaminantes permitidos por las normas de la EPA.

¿Qué significa esto para nosotros? Los dueños de esos autos no son responsables, sino el fabricante que deliberadamente instaló un software que registra lecturas falsas. Son más de 11 millones de autos afectados a nivel global. Más que nada es un tema de responsabilidad y de moralidad. Se trata de una acción fraudulenta que tiene consecuencias terriblemente negativas para todos nosotros, principalmente de salud. No sólo estos autos generan un mayor nivel de contaminantes sino también altos niveles de emisiones NOx, incluyendo dióxido de nitrógeno, que causan inflamación de las vías respiratorias e impiden la buena inhalación. Es más, las emisiones NOx pueden interactuar con otros compuestos, causando así enfermedades respiratorias crónicas y hasta desencadenar problemas cardiacos. La exposición a largo plazo está ligada a la muerte prematura.

Si no había sido claro antes es mucho más evidente ahora, que a las grandes empresas, igual que a la mayoría de los gobiernos, no les interesa la vida de los ciudadanos del mundo y mucho menos la protección del medio ambiente. Sólo les interesan el dinero, las ganancias, lo material, en lugar de lo natural. La contribución de un solo fabricante de autos al calentamiento global es de lo más lamentable: el cambio climático ha sido favorecido y acelerado por una sola empresa. ¡Qué aterrador! No es ninguna sorpresa, pero la noticia ha causado pérdidas importantes en el valor de las acciones de VW en los mercados bursátiles. Otra consecuencia fue la renuncia de altos directivos de la empresa alemana, lo cual es verdaderamente vergonzoso. Orgullosos de aparentar ser una empresa “verde”, los directivos de la VW ahora saben lo que son la vergüenza, la cobardía y la culpa, además del costo de la arrogancia.

Desde un punto de vista optimista, es posible –esperemos– que algo bueno resulte de esta crisis. Tal vez ahora sí los fabricantes de automóviles vean qué tan urgente es desarrollar autos híbridos y/o eléctricos, como una alternativa limpia. La tecnología ha existido desde hace décadas y es sólo por el egoísmo, la necedad, la codicia y la arrogancia de los fabricantes que el desarrollo de los autos limpios ha sido frenado. Apostaron totalmente por los motores que consumen petróleo, cuando una alternativa aceptable ha estado disponible desde hace tiempo.

Yo quiero ver el inicio de la edad del auto eléctrico, de una buena vez. 

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