Una serie de acontecimientos han venido generando alertas en la economía: desde eventos políticos, como la nueva reforma electoral y la reforma al régimen de pensiones, ésta última aplicada con una retroactividad nunca vista, hasta la baja en la tasa de referencia de Banxico, la inflación que no cede y el incremento a la gasolina y el diésel.
¿Cómo impactan eventos políticos, como los ya mencionados, al ambiente económico? Ambos son justificados con una máscara de austeridad, pues se argumenta que van a reducir los gastos y fortalecer las finanzas públicas, pero, por otro lado, están dejando claro que el poder del gobierno se centraliza y se impone, lo que no es sano en un sistema de libertades como el mexicano.
Por otra parte, la tasa de referencia del Banco de México fue reducida al 6.75% el mes pasado, en una votación muy dividida entre los integrantes de su junta de gobierno. El debate viene porque, cuando esta tasa se reduce, se busca reactivar el crecimiento económico, pero, para ello, la tasa de inflación debe estar controlada y a la baja. En México, la inflación no ha bajado, sino que ha repuntado en 2026. Si la tasa de interés de Banxico baja, se espera una mayor demanda, vía el consumo y la inversión productiva, lo cual puede intensificar el aumento de precios.
Por lo que respecta a la tasa de inflación, ésta cerró en 4.59% anual en marzo de 2026, siendo el dato más alto desde agosto de 2024. Los precios que más subieron son alimentos y bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas y tabaco, restaurantes y alojamiento, atención médica y educación. Todos estos conceptos crecieron por encima del índice.
Mención aparte merece el incremento de los precios de la gasolina no controlada (Premium y equivalentes) y el diésel, que han subido de 3 a 4 pesos por litro, debido a la inestabilidad del mercado mundial de hidrocarburos. Siendo insumos básicos para el transporte de personas y la distribución de mercancías, esto crea un impacto negativo en los mercados de muchos productos.
Es importante ser cautelosos en este periodo de alerta económica. Como consumidores, debemos pensar bien nuestras decisiones de compra y optimizar nuestros recursos. No gastar por encima de nuestros ingresos y, de ser posible, tener una reserva para gastos imprevistos. Por parte de las empresas, los indicadores de confianza en el entorno económico, siguen, igualmente, a la baja.


Lectura 2 - 3 minutos