Publicado en Sociedad Martes, 23 Febrero 2021 05:29

Que no le pase a usted

Escrito por Mario Villa

¡Prevenidos que va a correr.... está corriendo videotape; son cinco, cuatro, tres dooos ...  ¿Se siente usted, mi brother, agobiado, cansado, ojeroso y sin ilusiones? Pues póngase almeja, porque a lo mejor en una de esas cambia de opinión. Seguramente usted, mi cuate lector, como muchos (incluido este que escribe) a veces andamos como flatulencia en bacinica, sentimos que no nos calienta ni el sol ¡qué irónico! La temperatura aumenta cada vez más y más. Es más, estamos cansados de trabajar y de ver las mismas caras.

Como todo en la vida, q.e.p.d. encontramos caritas de palo, caritas tristes, caritas de balón ponchado, caritas frustradas, pero también encontramos caritas alegres. Después llega usted a casa y su esposa sirve lo mismo a la hora de cenar (pa’ acabarla, la comida de su vieja no ha sido de su agrado nunca...) ¡el mismo bajonzote siempre! Quiere usted entrar al baño y se tropieza con alguno de sus hijos que ¡quiere jugar!

Usted está sintiendo un cansancio más que letal. Por razones obvias, los niños no entienden que usted lo único que quiere es llegar a tirarse al sillón encantado para leer plácidamente La Unión ¡el más leído, pues! su periódico favorito. De pronto sale su esposa, mi brother, bañadita, con una lencería muy sugestiva y le pregunta "¿cómo me veo, papito? me arregle para ti", a lo que usted contesta: "Bien, mi vida", ¡bien! pero sin despegar los ojos del más leído virtual. Pa’ acabarla de chiflar, su señora se enoja y se la empieza a hacer de tooks en wings, algo así como los policías municipales aquí en "Cuernabache Morelhoyos", que de repente sin "ton ni son" amedrentan gente. Según ellos "disuaden" ¡pero bueno! el punto es que la doñita se queja y reclama que usted, cuate lector, nunca tiene tiempo de atenderla.

La neta es que a veces queremos estar solos, apagar el radio, el celular, todo, ¡todo absolutamente! no queremos nada.... pero qué tal que en una de esas cae en un profundo sueño... ¡pero eterno, mi brother! y escucha una voz celestial que le dice: "Hola, hijito, vengo por ti" y usted con cara de perro pisado contesta: "¿Quién eres? ¿cómo entraste?". "Me manda Dios por ti, hijito, dice que te escuchó y que tienes toda la razón". Es hora de descansar la siesta eterna, mi brother, ¿cómo? ¡o sea cómo! exclama usted espantado, pero todavía no me quiero ir mi señor... pero ¡a ver! ¿no ya está usted muy cansado, agobiado por todo y por nada, harto de la misma gente, de la misma rutina? incluso se queja de que se dirige al trabajo por las mismas calles de Cuernavaca, y exclama constantemente que Cuernavaca es un pueblo globero.

"Bueno, pues se acabaron todos tus problemas, hijito así que prepárate para que te enviemos a maquillaje, te voy a conceder que te vayas bien guapo así que elige tu mejor traje, el que menos te aburra. Por cierto, es hora de que te olvides de tu esposa, de sus gustos, de la aburrida cena que nunca te agradó ¡ah!  y tu pequeñito jamás te volverá a molestar para que juegues con el cuando llegues triturado del camello ¿Pero qué va a pasar con todo y mi chamba? ¿qué? "No te preocupes, hijito, en tu chamba ya contrataron a otra persona para que ocupe tu puesto que, por cierto, está feliz porque no tenía "jale" (trabajo) ¿Y mi esposa y mi hijito, jefecito, padre mío? "Ah, tu esposa se le dio la oportunidad, hijo mío, de encontrar un buen hombre, un hombre verdadero que la quiera, que la respete, pero sobre todo que valore todas esas cualidades que tu nunca observaste en ella; un valedor que, además, estoy enterado de que se come lo que le dan y jamás la hace de jamón, como tu comprenderás.... porque gracias a Dios y a ella tiene algo que llevarse a la boca todos los días, a diferencia de todos aquellos que, tú lo sabes, en nuestro hermoso país difícilmente comen. Y por el niño ni te agobies, este hombre se encarga de todo, como si fuera suyo, el niño está feliz porque así llegue este hombre a rastras, cansado, siempre está ahí y juegan irónicamente ¡hasta el cansancio!  ¡Dime que no estoy muerto padre mío ¡dímelo por favor, brother! "Lo siento, la decisión ya fue tomada por la corte celestial hijito, y apresúrate porque llego la hora de velarte".

La moraleja de este mafufo cuento, mis brothers, es que seamos conscientes de que probablemente después de cerrar los ojos jamás los volvamos a abrir. en otras palabras, la sugerencia para todos, incluyendo a este mafufo escritor, es vivir cada día como si fuera el último. Nadie sabe hasta cuando llegamos y mucho menos ahora... solicitémosle mejor al Magnánimo que nos guíe para enfrentar todo aquello que nos agobia, nos cansa, nos aburre. Finalmente ¡así es la vida! Ahí se las dejo de tarea. Se despide de ustedes su reporñerazo favorito. 

 

 

 

 

 

Modificado por última vez en Martes, 23 Febrero 2021 09:45
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