El derrame de hidrocarburo ocurrido en febrero en el Golfo de México fue provocado por una fuga en un oleoducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicado en la zona de plataformas del complejo Abkatún-Pol-Chuc, en la Sonda de Campeche, informaron autoridades federales tras los primeros resultados de la investigación.
Durante una conferencia, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, aclaró que el incidente no se originó en una plataforma petrolera, sino en un ducto submarino de 36 pulgadas utilizado para transportar crudo, donde se registró la fuga.
Los primeros indicios aparecieron a inicios de febrero, cuando se detectaron manchas de hidrocarburo en el mar, incluso mediante imágenes satelitales. Posteriormente, los residuos llegaron a playas de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, lo que generó reportes de comunidades costeras, pescadores y autoridades locales.
Reconoce el director de Pemex, Víctor Rodríguez, que el derrame de hidrocarburo inició en un oleoducto
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) April 17, 2026
Primero lo negaron y ahora lo confirman, fue en la zona de plataformas de Abkatún Pol-Chuc pic.twitter.com/TEULzy6eqO
Según la reconstrucción oficial, la fuga ocurrió entre el 4 y el 17 de febrero, periodo en el que el petróleo se dispersó debido a las corrientes marinas. El origen no fue identificado de inmediato por las condiciones adversas en el mar y la complejidad de la red de ductos submarinos.
Fue hasta el 8 de febrero cuando buzos especializados localizaron el punto exacto de la fuga, lo que permitió iniciar las labores de reparación, mismas que concluyeron el 18 de febrero. Sin embargo, el flujo del hidrocarburo se cerró completamente hasta el 14 de febrero, por lo que durante varios días continuó el derrame.
El análisis de las bitácoras de las embarcaciones involucradas reveló diversas irregularidades, como la falta de notificación oportuna a los altos mandos sobre el daño en el ducto, la negación inicial del incidente, retrasos en el cierre de la válvula principal y el uso de recursos que no correspondían con la clasificación de “incidente menor”.
También se detectó el ocultamiento de al menos 350 metros cúbicos de agua contaminada recuperada en barreras de contención, además de la coincidencia entre el punto de la fuga y la trayectoria del hidrocarburo identificada mediante estudios científicos.
Ante estos hechos, Pemex presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Asimismo, tres funcionarios fueron separados de sus cargos: el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos; y el responsable del área operativa involucrada.


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