Un comité de la Organización de las Naciones Unidas solicitó investigar la situación de las desapariciones forzadas en México, al considerar que existen indicios preocupantes sobre este delito en el país.
A través de un comunicado, el Comité contra la Desaparición Forzada señaló la necesidad de implementar acciones para prevenir, investigar, sancionar y erradicar este tipo de crímenes.
Según el organismo, la información recibida sugiere que en México se han cometido y continúan ocurriendo desapariciones forzadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad.
El gobierno mexicano ha sostenido que estos casos no deben clasificarse como desapariciones forzadas, argumentando que son cometidos por grupos criminales y no por autoridades. No obstante, el comité indicó que ha recibido reportes con evidencia que apunta a la posible participación directa de funcionarios públicos o a su consentimiento, apoyo o tolerancia.
El presidente del comité, Juan Albán-Alencastro, explicó que el derecho internacional no exige que estos delitos ocurran en todo el país ni que sean ordenados desde los niveles más altos del gobierno. Lo relevante, señaló, es la magnitud de los hechos, su repetición y que estén dirigidos contra la población civil.
El organismo aclaró que esta acción busca atraer la atención y el respaldo internacional, sin que implique señalar responsabilidades penales individuales. Además, podría abrir la puerta a cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada en tareas de búsqueda, análisis forense e investigación.
Finalmente, el comité advirtió que las autoridades mexicanas continúan rebasadas por la dimensión del problema y subrayó la urgencia de realizar cambios estructurales para prevenir estos delitos y asegurar que haya rendición de cuentas.
También destacó que, desde su visita en 2021, no se han observado avances significativos, en un contexto donde se han localizado más de 4,500 fosas clandestinas con alrededor de 6,200 cuerpos y 4,600 restos humanos.
