Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron la reforma electoral conocida como “Plan B” con 24 votos a favor y 11 en contra, y será turnada este miércoles al Pleno del Senado de la República para su discusión en una sesión vespertina.
El dictamen plantea permitir que la persona titular del Ejecutivo Federal participe en la promoción de la revocación de mandato, la cual podría realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno y coincidir con las elecciones intermedias.
Esta consulta solo podrá solicitarse una vez y dentro de los tres meses posteriores a la conclusión del segundo o tercer año del periodo constitucional, llevándose a cabo el primer domingo de junio.
Además, se establece que quien esté sujeto a este proceso podrá difundirlo y promover el voto a su favor conforme a la ley, aunque se prohíbe el uso de tiempos oficiales y la contratación de propaganda para este fin. También se ordena suspender toda propaganda gubernamental durante los 60 días previos a la jornada de revocación.
El documento incluye cambios respecto a la propuesta original enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Se incorporaron los principios de paridad de género, igualdad sustantiva y perspectiva de género, especialmente en la integración de los ayuntamientos, donde se fija un máximo de una sindicatura y hasta 15 regidurías.
En materia de congresos estatales, la reforma establece que su presupuesto anual no podrá superar el 0.70 % del total del gasto de cada entidad, y deberán garantizar la paridad y la igualdad en su integración y funcionamiento.
Asimismo, se propone que los salarios de consejeros y funcionarios de organismos electorales, tanto federales como locales, no excedan el del presidente de la República. También se prohíbe que estos servidores públicos contraten seguros o prestaciones adicionales con recursos públicos que no estén contemplados en la ley.
Durante una discusión de tres horas, la reforma fue respaldada por legisladores de Morena y del Partido Verde, mientras que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
Destacó la ausencia del Partido del Trabajo, que ha expresado su desacuerdo con la coincidencia entre la revocación de mandato y las elecciones intermedias, al considerar que podría generar ventajas en la promoción del voto.


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