La Ciudad de México enfrenta un aumento de robos a comercios perpetrados por farderos, lo que ha llevado al gobierno capitalino a diseñar una estrategia integral coordinada por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
El plan, según el secretario Pablo Vázquez Camacho, se desarrolla en tres líneas: coordinación con tiendas para atención inmediata, investigación de redes delictivas y apoyo social a quienes roban por necesidad.
En el ámbito social, se busca atender a personas que cometen delitos por motivos económicos mediante el programa Reconecta con la Paz, que ofrece alternativas de reinserción para jóvenes de 12 a 35 años involucrados en delitos de bajo impacto. El objetivo es reducir la reincidencia y ofrecer apoyos que desactiven la motivación económica de los robos.
Otro eje clave es la colaboración estrecha con los comercios más afectados, lo que permite recibir alertas en tiempo real y responder de inmediato ante incidentes, buscando frenar la cadena delictiva desde el primer momento.
La investigación de grupos dedicados al farderismo también forma parte de la estrategia.
La Secretaría trabaja para identificar y detener a quienes cometen los robos, así como desmantelar las redes organizadas detrás de estos delitos, que no suelen ser acciones aisladas.
La diputada local Laura Álvarez Soto, del PAN, señaló que los farderos representan entre 6 % y 8 % de las pérdidas económicas de los comercios en la capital, con alrededor de 135 robos registrados por semana, lo que refleja la magnitud del problema y la necesidad de reforzar medidas de seguridad.


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