Un total de 39 localidades han sido afectadas por la presencia de aparente petróleo en aguas del Golfo de México, especialmente en el sur de Veracruz y Tabasco, donde el recurso ha impactado la pesca, la economía local y la vida silvestre de estos ecosistemas.
Tras una semana del incidente, la organización Red Corredor Arrecifal del Golfo de México denunció la falta de acción de las autoridades, incluyendo la escasa ayuda para limpiar las playas y la ausencia de información sobre las causas del derrame.
Según el comunicado, Pemex ha intervenido en solo tres zonas: en Coatzacoalcos, donde el 5 de marzo contrató a 40 personas locales para limpiar algas y madera impregnadas de petróleo; y en Paraíso y Sánchez Magallanes, en Tabasco, donde la limpieza se realizó sin participación de la comunidad, cuyos medios de vida han sido afectados.
En el resto de las localidades, los habitantes han debido encargarse de la limpieza sin capacitación, equipo ni medidas de seguridad.
La organización advierte que la falta de información genera incertidumbre sobre posibles efectos ambientales a largo plazo, como la sedimentación de residuos que podría impedir la extracción de ostiones. También preocupa la temporada de desove de tortugas, ya que al menos un ejemplar ha sido encontrado completamente cubierto de hidrocarburo.
En este contexto, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y otras organizaciones ambientalistas exigen investigación transparente sobre el origen y magnitud del aparente derrame, sanción a los responsables, limpieza con participación de la comunidad, diagnóstico del impacto ambiental y atención a la fauna afectada.
Asimismo, solicitan indemnización para pescadores, prestadores de servicios turísticos y ecoturísticos, comerciantes y restauradores afectados.
