El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla, el vicealmirante Francisco Sánchez González, informó que el ataque armado registrado la madrugada del sábado 14 de febrero afuera del establecimiento Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis, fue una acción planeada con varias semanas de anticipación. Por estos hechos, ya fueron detenidas cuatro personas.
De acuerdo con el funcionario, los presuntos responsables habrían rentado un inmueble cercano al lugar para vigilar a las víctimas antes de ejecutar la agresión.
El ataque dejó como saldo tres personas fallecidas: Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth y Emmanuel Esteban, además de cinco personas lesionadas.
Sánchez González precisó que la detención de los cuatro implicados se logró en un periodo aproximado de dos horas, gracias al despliegue permanente de seguridad en la zona y al uso de herramientas tecnológicas de vigilancia.
Los sospechosos fueron ubicados en un área de barrancas cercana al sitio del ataque, donde intentaron esconderse tras abandonar las motocicletas en las que se trasladaban.
Sobre el móvil del crimen y la posible relación de las víctimas con actividades ilícitas, el secretario pidió actuar con prudencia para evitar la revictimización de los fallecidos y sus familiares.
Añadió que durante las primeras diligencias se recabaron indicios sólidos que permitirán a la Fiscalía General del Estado avanzar en la identificación tanto de los autores materiales como de quienes habrían ordenado el ataque.
Tras confirmarse que dos de los fallecidos eran egresados, la Universidad Iberoamericana Puebla y la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) emitieron posicionamientos oficiales.
La Ibero Puebla lamentó la muerte de la psicóloga Gisele Ortiz Carreto y llamó a las autoridades a realizar las investigaciones necesarias para garantizar justicia. Por su parte, la UDLAP pidió que el esclarecimiento del caso se lleve a cabo con total transparencia y expresó solidaridad con las familias de las víctimas.
