El Senado aprobó por unanimidad en comisiones la reforma constitucional que establece de forma gradual la semana laboral de 40 horas.
El dictamen fue enviado de inmediato a la mesa directiva, donde quedó en primera lectura y será votado por el pleno mañana miércoles.
Aunque los senadores del PRI, PAN y MC habían mostrado su oposición, aceptaron la iniciativa presidencial prácticamente en sus términos, con excepción de un cambio en lenguaje incluyente.
Sin embargo, pidieron que, una vez aprobada la reforma, se realicen de inmediato los ajustes necesarios a la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Los legisladores señalaron que la reforma plantea posibles afectaciones a los trabajadores, principalmente por el nuevo régimen de horas extras, que pasará de nueve a doce horas. Esto podría aumentar el Impuesto sobre la Renta (ISR) y afectar el reparto de utilidades para quienes reciben salario mínimo.
El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, y otros legisladores propusieron incluir un transitorio para aplicar gradualmente las horas extras y aseguraron que la ley secundaria debe aprobarse de inmediato, sin esperar los 90 días que establece la reforma.
Además, Anaya expuso que se debió establecer de manera explícita que habrá dos días de descanso a partir de esa semana de 40 horas, pero por tratarse de una reducción de la jornada, su grupo parlamentario lo aprobará.
Por su parte, la senadora Simey Olvera, de Morena, calificó la medida como histórica, ya que 109 años después de establecerse la semana de 48 horas, se reducirá a 40 horas.
El único cambio aprobado a la iniciativa presidencial fue una corrección en lenguaje incluyente, reemplazando “menores” por “personas menores”.
La votación en comisiones fue de 48 a favor y cero en contra.
