Con una trayectoria de más de 40 años de operación continua, el Sistema Cutzamala inició por primera vez un proceso integral de modernización, con una inversión superior a 680 millones de pesos, informó Citlalli Peraza Camacho, directora del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México.
El proyecto busca extender la vida útil del sistema al menos 20 años más y asegurar el suministro de agua potable para alrededor de 5 millones de habitantes del Valle de México. De acuerdo con la funcionaria, el abasto del recurso está garantizado durante los próximos dos años.
Durante un recorrido por la planta potabilizadora Los Berros, explicó que este complejo hidráulico, considerado el más grande de América Latina, es el núcleo del Sistema Cutzamala.
Desde ahí, el agua es bombeada a lo largo de 225 kilómetros de tubería y elevada hasta mil 100 metros para llegar al Valle de México, lo que implica uno de los mayores consumos de energía eléctrica del país, con un gasto anual promedio de 3 mil millones de pesos.
Un diagnóstico realizado por la Comisión Nacional del Agua identificó un desgaste considerable en piezas clave de los 35 equipos de bombeo.
Entre las principales acciones está el reemplazo de 10 válvulas esféricas, fabricadas en Asia, con una inversión de 259 millones de pesos, así como la renovación de siete rotores y cuatro equipos de bombeo con capacidad de mil 700 litros por segundo, para lo cual se destinarán 188 millones de pesos.
Peraza Camacho señaló que, aunque los equipos aún operaban, la intervención anticipada permitirá prevenir fallas futuras, ya que la fabricación de las válvulas requiere hasta 24 meses.
La primera fase del proyecto, iniciada en 2025, también contempla la actualización del Centro de Control Supervisorio, encargado de la operación del sistema, cuyo equipamiento data del año 2000.
Para ello se migrará a un sistema de automatización SCADA, con una inversión de 157 millones de pesos, con el objetivo de fortalecer la confiabilidad operativa; se prevé que esté concluido en 2026.
La funcionaria detalló que el agua proveniente de las presas Valle de Bravo, El Bosque y Villa Victoria recorre 125 kilómetros hasta la planta Los Berros, donde es potabilizada mediante procesos de floculación, sedimentación, filtración y desinfección con cloro.
Posteriormente, es enviada a una torre de oscilación y distribuida por gravedad durante otros 95 kilómetros hacia la Ciudad de México y el Estado de México, donde se entrega en bloque con calidad apta para consumo humano conforme a la norma 127.
