La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que los envíos de petróleo de México a Cuba están suspendidos mientras se analizan alternativas para reanudarlos, luego de que Estados Unidos advirtiera sobre la posible imposición de aranceles a los países que abastezcan de crudo a la isla.
La semana pasada, autoridades mexicanas señalaron que evaluaban mecanismos para enviar combustible con el fin de cubrir necesidades básicas en Cuba, como electricidad y transporte, sin generar represalias por parte de Washington.
La suspensión ocurre después de que, a mediados de enero, el gobierno mexicano frenara el envío de petróleo crudo y refinado ante la presión de la administración de Donald Trump, que calificó a Cuba como una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense, algo que La Habana rechaza.
Tras el bloqueo a petroleros venezolanos en diciembre y el cese de los envíos desde Venezuela a inicios de enero, México se había convertido en el principal proveedor de la isla.
En este contexto, Cuba anunció un plan de contingencia para enfrentar la escasez de combustible, ya que depende de importaciones para cubrir dos tercios de su demanda energética, situación que ha provocado apagones y largas filas en gasolineras.
Paralelamente, este domingo salieron desde México dos embarcaciones con más de 800 toneladas de víveres destinados a apoyar a la población cubana.
