Tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó en una entrevista que iniciará acciones terrestres contra los cárteles al considerar que “controlan México”, dirigentes y legisladores de Morena rechazaron cualquier intento de intervención y subrayaron que la soberanía nacional debe ser respetada, además de expresar su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
A través de su cuenta en X, la dirigencia nacional de Morena señaló que la política exterior del país se basa en la dignidad y el respeto a la soberanía.
Indicó que, bajo los principios de la Cuarta Transformación, México mantiene relaciones internacionales con cooperación, pero sin subordinación, y afirmó que el país ya no es objeto de imposiciones externas.
En ese posicionamiento, el partido reiteró cuatro lineamientos para la relación con otras naciones: la inviolabilidad del territorio, la responsabilidad compartida que se ejerce dentro de cada país, la confianza basada en el respeto mutuo y la cooperación sin sometimiento.
Nuestra visión del mundo se basa en la dignidad y el respeto a nuestra soberanía. 🇲🇽🌎
— Morena (@PartidoMorenaMx) January 9, 2026
En la Cuarta Transformación tenemos claros los principios para relacionarnos con cualquier nación del planeta y colaborar bajo condiciones dignas.
Porque México ya no es tierra de conquista,… pic.twitter.com/O0SrqNv4vC
Por su parte, la vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, Gabriela Jiménez, manifestó su apoyo a la postura institucional de la presidenta Sheinbaum frente a cualquier amenaza que afecte la soberanía nacional.
Destacó que México es un Estado soberano, con instituciones legítimas y una política exterior sustentada en la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la cooperación entre Estados.
Desde el Poder Legislativo, añadió, se respalda la visión presidencial de que la seguridad debe construirse mediante coordinación institucional, corresponsabilidad internacional y apego al derecho internacional, y advirtió que las acciones unilaterales o la injerencia externa ponen en riesgo la estabilidad regional y el marco jurídico entre naciones.
