Las autoridades sanitarias de México confirmaron esta semana dos nuevos casos de animales afectados por la plaga del gusano barrenador.
Uno fue detectado en una cabra en el municipio de Tlatlaya, en el Estado de México, entidad cercana a la capital del país, y el otro en un becerro localizado en Llera, municipio del norteño estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos.
La Secretaría de Agricultura informó que el caso de la cabra fue atendido de forma inmediata tras identificarse una herida sin atención veterinaria previa, la cual permitió la infestación de la larva.
Como medida preventiva, se aplicó tratamiento a otros 20 animales del mismo rancho. En el caso del becerro, el hallazgo fue reportado un día antes por la misma dependencia.
Desde mayo, Estados Unidos mantiene cerrada su frontera sur al ingreso de ganado mexicano luego de que se detectaran los primeros casos de esta plaga en el país.
El brote, también presente en Centroamérica, ha generado impactos en los sectores ganadero y de carne de res de ambas naciones, mientras continúan las acciones para contener su propagación.
