La entrada en vigor de un alto al fuego de 10 días entre Líbano e Israel fue marcada por celebraciones en Beirut y sus alrededores, donde se escucharon disparos y detonaciones durante la madrugada del viernes, hora local.
En la zona sur de la capital, conocida como Dahye, se registraron ráfagas intensas de disparos al aire e incluso explosiones que parecían corresponder a lanzacohetes antitanque. Estos sonidos también se percibieron en otras partes de Beirut.
El acuerdo de tregua fue anunciado el jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras un encuentro en Washington entre representantes de ambos países, el primero de este tipo en varias décadas. Sin embargo, en las conversaciones no participó el grupo chií Hezbolá, que es el único actor armado del lado libanés en el conflicto.
El cese de hostilidades comenzó después de más de seis semanas de una ofensiva israelí intensa contra territorio libanés, que incluyó bombardeos aéreos y una operación terrestre en la franja fronteriza.
Según los datos disponibles, estos ataques han dejado al menos 2,196 personas muertas, 7,185 heridas y más de un millón de desplazados.
Se espera que esta tregua permita una pausa temporal en la violencia mientras continúan los esfuerzos diplomáticos.


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