Miles de personas en Irán participaron este martes en cadenas humanas frente a centrales eléctricas y puentes en distintas ciudades, en respuesta a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar estas infraestructuras si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz.
En Teherán, cientos se reunieron ante la central eléctrica Damavand, portando banderas iraníes y rechazando los ataques a infraestructuras vitales, según imágenes de la televisión estatal.
En Kermanshah, manifestantes frente a la planta de Bisotun mostraron fotos del fallecido líder supremo Alí Jamenei y de su hijo Mojtaba, denunciando que atacar centrales eléctricas constituye un crimen de guerra, informó la agencia Mehr.
Cadenas humanas también se formaron ante la central de Tabriz y la planta Shahid Rajaei en Qazvín, así como sobre el puente histórico de Dezful, de más de 1.700 años de antigüedad, donde estudiantes defendieron las infraestructuras ante las amenazas estadounidenses.
Estas movilizaciones forman parte de una campaña del gobierno iraní que llamó a los jóvenes a participar para «mostrar unidad y resistencia frente al enemigo», según el viceministro de Asuntos de la Juventud, Alireza Rahimi. Rahimi aseguró que los jóvenes, sin importar su ideología, buscan enviar un mensaje de que atacar infraestructuras públicas es un crimen de guerra.
Figuras de la cultura iraní, como el músico Ali Gamsari y el cantante Benyamin Bahadori, se sumaron a las acciones, ubicándose cerca de plantas eléctricas y puentes ante las advertencias de Trump de “desatar el infierno” si el estrecho de Ormuz no se reabre antes de las 8:00 p.m., hora de Washington.
Teherán ha bloqueado el tránsito de buques por el estrecho desde el inicio de la guerra, permitiendo el paso solo a barcos aliados, lo que ha impactado en el precio del petróleo y otros productos.
