Una profesora de la región rusa de Perm murió este martes tras ser atacada por un alumno de 17 años, en un hecho que ocurre en medio de un aumento de la violencia en centros educativos del país.
La víctima, Olesya Baguta, de 55 años, impartía lengua y literatura rusa en la Escuela Nº5 de Dobrianka. El gobernador de Perm, Dmitri Majonin, informó que, pese a los esfuerzos médicos, no fue posible salvarla tras su ingreso en estado crítico.
El ataque ocurrió alrededor de las 06:00 hora de Moscú en una calle de Dobrianka, ciudad ubicada a unos 53 kilómetros al norte de Perm. Una ambulancia acudió desde esa localidad para trasladarla al hospital. El agresor fue detenido y enfrenta cargos por homicidio.
De acuerdo con testigos, la profesora y el estudiante mantenían una disputa prolongada, lo que apunta a una posible venganza personal como motivo del ataque.
Tras lo ocurrido, la escuela anunció que continuará sus actividades en modalidad en línea.
Este caso se suma a una serie de incidentes recientes en Rusia, donde se ha registrado un incremento de ataques en colegios, universidades y otras instituciones educativas, muchos de ellos perpetrados por jóvenes.
A mediados de febrero, el Ministerio del Interior informó que en lo que va de 2026 se han frustrado 21 ataques contra centros educativos, igualando la cifra total de incidentes evitados durante todo 2025.
Las autoridades atribuyen parte de estos hechos a la inteligencia ucraniana. Sin embargo, especialistas señalan otros factores como posibles causas de radicalización, entre ellos el contexto de guerra, el aumento del discurso xenófobo y el aislamiento social entre los jóvenes rusos.
Además, en noviembre pasado, Rusia redujo a 14 años la edad de responsabilidad penal para quienes participen en actividades consideradas terroristas, lo que incluye ataques como el uso de cócteles molotov contra instalaciones militares.
