Este lunes, las instalaciones petroquímicas de Pars Sur, en la ciudad de Asaluyeh, suroeste de Irán, fueron alcanzadas por un ataque aéreo israelí-estadounidense, informaron medios iraníes.
El complejo alberga las mayores reservas de gas natural del mundo y representa cerca del 70% de la producción de gas de Irán.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, reportó múltiples explosiones en la zona. Ehsan Jahaniyan, vicegobernador político y de seguridad de la provincia de Bushehr, confirmó que dos plantas petroquímicas de Pars fueron alcanzadas.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró que la fuerza aérea de su país atacó la mayor planta petroquímica de Irán, dejándola “fuera de servicio”.
Sin embargo, la Compañía Nacional de Industrias Petroquímicas de Teherán aseguró que la situación estaba bajo control, que no se reportaron víctimas y que se evaluaba el alcance de los daños.
Tras los bombardeos, equipos de seguridad y bomberos acudieron de inmediato, logrando controlar los incendios y activar protocolos de emergencia.
La compañía señaló que varios puntos auxiliares de las instalaciones en la Zona Económica Especial de Energía de Pars fueron alcanzados, en una acción que calificó como parte de ataques previos a infraestructuras industriales.
El pasado sábado, otras empresas petroquímicas en Mahshahr, otro importante centro industrial del suroeste de Irán, también fueron atacadas. Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra industrias israelíes y objetivos vinculados a Estados Unidos en la región.
