El jefe de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Majid Jademi, murió este lunes tras un ataque que medios iraníes atribuyen a fuerzas “estadounidenses-sionistas (israelíes)”, según un comunicado oficial del propio cuerpo militar.
Jademi había asumido el cargo en 2025, luego de que su predecesor falleciera en una ofensiva aérea israelí. A lo largo de su trayectoria, desempeñó durante décadas funciones clave en inteligencia y contraespionaje dentro del aparato de seguridad iraní.
Antes de convertirse en jefe de inteligencia, dirigió la Organización de Protección de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, responsable de la vigilancia interna y las operaciones de contraespionaje. También ocupó altos cargos en el Ministerio de Defensa de Irán.
El organismo de inteligencia de la Guardia Revolucionaria es considerado uno de los más influyentes en Teherán, con un papel central en la supervisión interna y en la contención de la influencia extranjera, operando en paralelo al Ministerio de Inteligencia civil.
Horas después del ataque, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó la muerte de Jademi. En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, señaló que el funcionario “ha alcanzado el elevado honor del martirio”.
Desde el inicio de la ofensiva el pasado 28 de febrero, varios altos mandos iraníes han sido asesinados. Entre ellos se encuentran el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohammad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, el general Abdorrahim Musaví.
Asimismo, también murieron figuras clave del liderazgo iraní, como el líder supremo Alí Jamenei y el político Alí Lariyani, quien se desempeñaba como secretario del Consejo de Seguridad Nacional.
