El presidente estadounidense Donald Trump afirmó en una entrevista con el diario británico The Telegraph que no descarta retirar a Estados Unidos de la OTAN, a la que calificó nuevamente como “un tigre de papel”.
Trump aseguró que nunca estuvo entusiasmado con la alianza y criticó la falta de apoyo de algunos miembros durante conflictos como la guerra en Ucrania y los recientes enfrentamientos con Irán.
"Ahí estuvimos automáticamente, incluyendo (la guerra de) Ucrania. Ucrania no era problema nuestro. Fue un test, y estuvimos ahí, como siempre habríamos estado ahí por ellos. Pero ellos no estuvieron por nosotros”, dijo.
Estas declaraciones provocaron una respuesta del primer ministro británico, Keir Starmer, quien defendió a la OTAN como “la alianza militar más efectiva que el mundo haya visto” y aseguró que seguirá protegiendo los intereses del Reino Unido “pese al ruido”.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también expresó dudas sobre la organización. Señaló que, tras la guerra contra Irán, la relación con la OTAN debe reevaluarse si los países miembros no permiten el uso de sus bases o espacio aéreo cuando Estados Unidos lo necesita.
Rubio calificó de “vía de sentido único” la situación si Estados Unidos no puede usar sus fuerzas para defender sus propios intereses.
En defensa de España, la ministra de Defensa, Margarita Robles, señaló que la decisión de negar el uso de las bases de Rota y Morón y del espacio aéreo español para operaciones contra Irán “no supone una ruptura del vínculo transatlántico ni un abandono de la defensa colectiva”.
