El gobierno de España ha decidido cerrar su espacio aéreo a los vuelos de Estados Unidos que participan en la operación militar contra Irán, conflicto que ya cumple un mes y mantiene activa una grave crisis en Medio Oriente.
Además, España no permitirá el uso de las bases aéreas de Rota y Morón por aviones norteamericanos ni autoriza a las aeronaves destacadas en otros países europeos a sobrevolar su territorio, según fuentes de Defensa.
Esta medida solo afecta a operaciones militares y no a vuelos comerciales, precisaron desde Enaire, el gestor español de navegación aérea.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que desde el inicio de la operación se comunicó claramente a Estados Unidos que España no autoriza ni el uso de sus bases ni de su espacio aéreo para acciones relacionadas con el conflicto.
Robles subrayó que la posición del país es firme: considera la ofensiva “profundamente ilegal y profundamente injusta” y no permitirá que sus instalaciones se utilicen para ella.
Esta negativa ha generado tensiones con Washington, y el presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado repetidamente al gobierno español.
Pese a ello, España mantiene su postura frente a la intervención estadounidense e israelí en Irán, destacando que busca respetar la legalidad internacional y proteger los intereses económicos y diplomáticos del país.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señaló que la decisión forma parte de la política española de no participar en ofensivas unilaterales, y destacó que las empresas españolas operan en Irán en las mismas condiciones que el resto de compañías europeas, mientras se intenta fortalecer las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
