El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión temporal de ataques militares contra la infraestructura energética de Irán, tras avances en las conversaciones con Teherán para reducir las hostilidades en Medio Oriente.
En un mensaje en su red Truth Social, Trump indicó que durante los últimos dos días se han llevado a cabo “conversaciones muy positivas y productivas” con Irán. Por ello, ordenó al Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní, mientras continúan las reuniones.
El anuncio se produce en medio de una escalada del conflicto. Ayer, Israel realizó bombardeos en Teherán y el sur del Líbano, mientras Irán advirtió que podría cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, y atacar intereses estadounidenses en la región.
Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, declaró que Irán respondería cerrando completamente Ormuz y atacando infraestructuras en Israel y objetivos vinculados a Estados Unidos si se produjera una ofensiva. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, subrayó que las amenazas fortalecen la unidad del país.
Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que las fuerzas iraníes están “completamente debilitadas” y que todas las opciones, incluido el despliegue de tropas, siguen abiertas.
La ofensiva israelí ha afectado infraestructura clave en el sur del Líbano, como puentes sobre el río Litani, y ha dejado incomunicadas varias zonas, incluyendo la ciudad de Tiro.
El presidente libanés, Joseph Aoun, advirtió que estas acciones podrían ser “el preludio de una invasión terrestre”. Netanyahu afirmó que Israel está “aplastando al enemigo” y animó a otros países a sumarse a la ofensiva.
Desde el 28 de febrero, Irán ha lanzado más de 400 misiles balísticos, de los cuales el 92% han sido interceptados según autoridades israelíes. El Ministerio de Sanidad iraní reporta al menos 210 niños muertos y 1,510 heridos, mientras que una ONG cifra los fallecidos en 3,230.
En Líbano, hay más de mil muertos y cientos de miles de desplazados. En Israel, los ataques han causado al menos 15 muertos y cuatro mujeres fallecidas en Cisjordania ocupada.
En este contexto, el papa León XIV condenó la guerra, calificándola como un “escándalo para toda la familia humana” y reiteró su llamado al cese de hostilidades.


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