La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensificó este domingo con nuevos ataques y amenazas que elevan la tensión en Medio Oriente.
Israel lanzó una serie de bombardeos contra objetivos militares y de inteligencia en Teherán, además de atacar infraestructura en el sur del Líbano. Entre los daños reportados se encuentran puentes sobre el río Litani, fundamentales para el suministro de agua y energía, así como vías de comunicación que dejaron aislada la ciudad de Tiro. El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó estas acciones como un posible inicio de una invasión terrestre.
En respuesta, Irán advirtió que podría cerrar completamente el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Esta amenaza surge tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien dio 48 horas a Teherán para reabrir el paso, advirtiendo que de no hacerlo se podrían ordenar ataques contra infraestructura energética iraní.
El portavoz militar iraní Ebrahim Zolfagari señaló que, en caso de una ofensiva estadounidense, su país respondería con el cierre del estrecho hasta reconstruir instalaciones dañadas, ataques contra infraestructuras en Israel y objetivos vinculados a Washington, así como acciones contra centrales eléctricas en países con presencia militar estadounidense. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que las amenazas externas fortalecen la unidad interna.
El conflicto también impacta en los mercados energéticos. El precio del petróleo Brent alcanzó los 112.91 dólares por barril, su nivel más alto desde julio de 2022, debido a la incertidumbre en el suministro.
Desde Washington, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que las fuerzas iraníes están debilitadas y que todas las opciones permanecen abiertas, incluido el posible despliegue de tropas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que su país está avanzando en el conflicto e instó a otras naciones a sumarse. Según Israel, Irán ha lanzado más de 400 misiles balísticos desde el 28 de febrero, con una tasa de interceptación cercana al 92%.
La violencia ha dejado un alto costo humano. En Irán, se reportan al menos 210 niños fallecidos y 1,510 heridos, mientras que una organización eleva el total de muertos a 3,230. En Líbano, hay más de 1,000 víctimas mortales y cientos de miles de desplazados. En Israel, los ataques han causado 15 muertes, además de cuatro mujeres fallecidas en Cisjordania ocupada.
En medio de la crisis, el papa Francisco condenó el conflicto durante un mensaje en la Plaza de San Pedro, calificándolo como un “escándalo para toda la humanidad” y reiteró su llamado al cese de las hostilidades.


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