El ultraderechista José Antonio Kast asumió este miércoles la Presidencia de Chile en una ceremonia solemne en la ciudad de Valparaíso, convirtiéndose, a los 60 años, en el primer mandatario de extrema derecha desde el retorno a la democracia.
Durante el acto en el Salón de Honor del Senado, la nueva presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez, le impuso la banda presidencial y la medalla de O’Higgins, sucediendo así al progresista Gabriel Boric. Kast pronunció la frase de juramento: “Sí, juro”.
Al evento asistieron parlamentarios de todos los partidos y una docena de jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el rey Felipe VI de España y el presidente argentino Javier Milei.
También estuvieron presentes los mandatarios de Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Paraguay, Santiago Peña; y Uruguay, Yamandú Orsi, así como la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, canceló su asistencia a última hora, aunque la prensa atribuyó la decisión a la presencia de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado.
Tras la ceremonia, Kast ofrecerá un almuerzo a los invitados internacionales y, por la tarde, se dirigirá a Santiago para su primer acto oficial en una escuela de la capital. Por la noche, dará su primer discurso presidencial desde La Moneda, donde detallará las prioridades de su “Gobierno de emergencia”.
Abogado de profesión, Kast es también el primer presidente en democracia que respalda la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Padre de nueve hijos y declarado antiabortista, aseguró en campaña que no dará la “batalla cultural” sobre libertades individuales y derechos sexuales, y que enfocará su gestión en seguridad, migración irregular y economía.
Gobernará con el apoyo de su partido, el Partido Republicano, y la derecha tradicional, enfrentando un Parlamento dividido sin mayorías claras.
