El primer ministro de Mark Carney afirmó que Canadá no tiene planes de involucrarse en los ataques que Estados Unidos y Israel realizan contra Irán. La declaración se dio este lunes tras una reunión del gabinete de crisis celebrada la noche del domingo.
En un comunicado, la Oficina del Primer Ministro señaló que Canadá “no fue consultado ni participó” en las acciones ofensivas y que tampoco contempla sumarse a ellas. El gobierno canadiense indicó además que el conflicto se ha ampliado debido a los ataques de Irán y de sus aliados en otros países de Medio Oriente.
"Canadá no fue consultado, ni participó, y no tiene planes de participar, en las acciones ofensivas contra Irán que están siendo llevadas a cabo por Estados Unidos e Israel".
Ante la situación, el gobierno canadiense está enfocado en facilitar la evacuación de sus ciudadanos que se encuentran en la región y en reforzar las medidas de seguridad dentro de su propio territorio.
El domingo, Carney sostuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump. Según la Oficina del Primer Ministro, ambos líderes abordaron diversos temas, entre ellos la economía, la situación en Medio Oriente y las relaciones comerciales entre ambos países.
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzaron hace poco más de una semana y, según la información difundida, en el asalto inicial murió el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
El 28 de febrero, tras conocerse los bombardeos contra objetivos militares y políticos iraníes, Carney expresó inicialmente su respaldo a la operación, al señalar que Canadá apoyaba la actuación de Estados Unidos para evitar que Irán obtuviera un arma nuclear y que Israel tiene derecho a defenderse.
Sin embargo, esa postura generó críticas dentro y fuera del país por considerarse alejada de la tradicional política canadiense de respeto al derecho internacional. Posteriormente, tanto Carney como la ministra de Exteriores, Anita Anand, matizaron esa posición.
El primer ministro afirmó que su apoyo fue expresado “con pesar”, mientras que Anand señaló que Estados Unidos, Israel e Irán deben respetar el derecho internacional.
