Gobiernos aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico han manifestado un creciente malestar con la administración del presidente Donald Trump debido a la forma en que se ha manejado la guerra contra Irán.
Funcionarios de dos países de la región señalaron que no recibieron suficiente aviso previo para prepararse ante la ola de drones y misiles lanzados por Teherán como represalia por ataques realizados por Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con estos funcionarios, sus gobiernos se mostraron decepcionados especialmente por el ataque inicial contra Irán realizado el sábado pasado, ya que afirman que la Casa Blanca no los alertó con anticipación.
También indicaron que Washington ignoró advertencias previas sobre las posibles consecuencias que un conflicto armado tendría para toda la región.
Uno de los funcionarios señaló que en varios países del golfo existe frustración e incluso enojo porque consideran que las fuerzas armadas estadounidenses no han brindado suficiente defensa frente a los ataques iraníes.
En la región también existe la percepción de que la ofensiva militar se ha enfocado principalmente en proteger a Israel y a los soldados estadounidenses, mientras los países del golfo deben encargarse de su propia seguridad. Además, señalaron que las reservas de interceptores para detener misiles se están “agotando rápidamente”.
Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato debido a que se trata de un asunto diplomático confidencial.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, aseguró que los ataques de represalia de Irán con misiles balísticos se han reducido en un 90 %.
Según explicó, esto se debe a que la operación militar estadounidense denominada Operación Furia Épica está debilitando la capacidad de Irán para lanzar o producir este tipo de armamento.
Mientras tanto, algunas figuras públicas de Medio Oriente también han criticado el papel de Estados Unidos en el conflicto. El príncipe Turki al-Faisal, ex jefe de inteligencia de Arabia Saudita, declaró en una entrevista con CNN que se trata de “la guerra de Benjamin Netanyahu”.
Los países del golfo Pérsico se han convertido en objetivos estratégicos para Irán debido a su cercanía geográfica y a la presencia de numerosos blancos potenciales, como personal militar estadounidense, centros de negocios, destinos turísticos e instalaciones energéticas que influyen en el flujo mundial de petróleo.
Desde el inicio del conflicto, Irán ha lanzado al menos 380 misiles y más de 1,480 drones contra cinco países árabes del golfo, según un recuento de la Associated Press basado en comunicados oficiales. Funcionarios locales informaron que al menos 13 personas han muerto en esos países como consecuencia de los ataques.
