El presidente de Donald Trump afirmó este viernes que Estados Unidos no firmará ningún acuerdo con Irán y que la única opción que aceptará será una “rendición incondicional”, cuando la guerra impulsada por Estados Unidos y Israel contra la república islámica está por cumplir su primera semana.
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario aseguró que no habrá negociaciones con Teherán bajo las condiciones actuales. Según escribió, solo después de una rendición y de la elección de un “líder grande y aceptable” se trabajaría junto con aliados para recuperar al país y fortalecer su economía.
Trump también adaptó el lema político con el que llegó a la Casa Blanca, “Make America Great Again (MAGA)” (Hacer América Grande de Nuevo) y afirmó que Irán podría tener un gran futuro, utilizando la frase “Hagamos a Irán grande de nuevo” (MIGA).
El conflicto comenzó el pasado sábado con una serie de ataques iniciales en los que, según la información difundida, murió el líder supremo iraní Alí Jameneí, junto con parte de la cúpula militar del país y cientos de personas. Desde entonces, el número de víctimas ha aumentado mientras continúan los bombardeos de Washington y Tel Aviv.
Por su parte, Teherán ha respondido con ataques dirigidos contra Israel y contra varias bases militares y embajadas estadounidenses en países de la región, entre ellos Kuwait y Arabia Saudí. Desde el inicio del conflicto han muerto al menos seis militares estadounidenses.
En días anteriores, Trump había declarado en entrevistas a medios de Estados Unidos que el gobierno iraní buscaba abrir un diálogo, aunque esa versión fue rechazada por las autoridades de Teherán.
La operación militar también ha generado críticas internas en el entorno político del presidente. Algunos sectores de sus propios simpatizantes consideran que Trump había prometido concentrarse en los asuntos internos del país y evitar nuevas guerras en el extranjero, especialmente por el costo en vidas estadounidenses y las posibles consecuencias económicas.
El mandatario ha defendido la ofensiva señalando que los ataques buscan proteger a los ciudadanos estadounidenses, debilitar las capacidades militares iraníes y destruir su Armada y su programa nuclear.
Está previsto que este viernes Trump se reúna en la Casa Blanca con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con directores ejecutivos de empresas del sector de defensa.
