El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este lunes un fortalecimiento del arsenal nuclear francés, subrayando que se utilizará únicamente si están en juego los “intereses vitales” del país, en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo.
Macron señaló que nunca dudará en tomar las decisiones necesarias para proteger a Francia y aseguró que un ataque nuclear francés sería inevitable y devastador para cualquier adversario.
"En este mundo peligroso e inestable, para ser libre hay que ser temido", afirmó durante un discurso en Île Longue, Brest.
El mandatario francés presentó una iniciativa de disuasión nuclear “avanzada” en Europa, en la que actualmente participan ocho países: Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.
La propuesta permite que aliados participen en ejercicios nucleares y en el despliegue de fuerzas estratégicas francesas en su territorio.
Macron anunció también la colaboración de París, Londres y Berlín en proyectos de misiles de muy largo alcance y recalcó que la decisión final de un ataque nuclear permanecerá exclusivamente en manos de la Presidencia francesa, a pesar de las críticas de la oposición.
El presidente francés destacó que esta disuasión sigue siendo complementaria a la OTAN y enfatizó la necesidad de que Europa recupere control sobre su seguridad ante el desarrollo de sistemas de protección avanzados por parte de China y Rusia, aclarando que Francia no busca una carrera armamentística.
Dentro de su plan, Macron anunció el lanzamiento en 2036 de un nuevo submarino nuclear con misiles balísticos llamado ‘L Invincible’.
Tras el anuncio, líderes europeos han confirmado su participación: el primer ministro polaco, Donald Tusk, indicó que mantienen conversaciones con París; el canciller alemán, Friedrich Merz, anunció medidas concretas antes de fin de año; mientras que los primeros ministros de Suecia, Ulf Kristersson, y Bélgica, Bart De Wever, confirmaron su integración a la iniciativa.
La medida busca reforzar la seguridad y defensa europea ante un periodo geopolítico considerado por Macron como lleno de riesgos y convulsiones.
