El ministro de Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, confirmó que el Gobierno autorizó a Estados Unidos a utilizar la base aérea de las Lajes, ubicada en el archipiélago de las Azores, bajo condiciones específicas. Entre ellas, que su uso esté limitado exclusivamente a misiones defensivas.
En declaraciones ofrecidas a los canales TVI y CNN Portugal, el ministro aseguró que ningún medio desplegado desde las Azores fue empleado en ataques estadounidenses contra Irán y subrayó que Portugal no participa en ese conflicto.
Rangel explicó que hasta el viernes la utilización de la base se regía por el sistema general de autorizaciones tácitas, al que pueden acogerse más de medio centenar de países, incluido Estados Unidos, si Portugal no responde en un plazo de 24 horas. Sin embargo, precisó que la situación cambió tras el inicio de la intervención militar.
Según detalló, antes del ataque no existía información por parte de Estados Unidos sobre una operación militar. Fue el sábado, una vez conocido el ataque, cuando comenzó a aplicarse el régimen completo del acuerdo bilateral entre ambos países y Portugal emitió una autorización formal con condiciones.
El ministro especificó que la primera condición establece que cualquier acción debe ser en respuesta o en defensa. Además, debe cumplir con los principios de necesidad y proporcionalidad, y limitarse únicamente a objetivos de carácter militar.
Al ser consultado sobre la negativa de España a permitir el uso de sus bases, Rangel señaló que Portugal mantiene una relación atlántica distinta a la de Madrid.
También indicó que, tras recibir la solicitud estadounidense, el Ejecutivo informó al presidente saliente, Marcelo Rebelo de Sousa, al presidente electo, António José Seguro, quien asumirá el cargo la próxima semana, y a los tres principales partidos de la oposición parlamentaria.
De acuerdo con la agencia Lusa, el sábado despegaron desde la base de las Lajes, situada en la isla Terceira, cinco aviones de reabastecimiento KC-46 Pegasus de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Ese mismo día, el Gobierno portugués llamó a la máxima contención para evitar una escalada en Medio Oriente y solicitó el cese inmediato de los ataques injustificados de Irán contra países de la región.
En junio pasado, el Ejecutivo encabezado por el primer ministro Luís Montenegro ya había autorizado a Estados Unidos el uso de la base aérea para doce aviones militares de reabastecimiento.
