El Kremlin reconoció este martes que la operación militar rusa en Ucrania continuará, ya que, según el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, Rusia aún no ha alcanzado “todos sus objetivos” en el país vecino.
Peskov señaló que, aunque no se han logrado todas las metas, el principal objetivo —garantizar la seguridad de la población en el este de Ucrania— sí se habría cumplido. Además, indicó que la guerra se amplió tras la intervención de países occidentales y que Rusia sigue abierta a alcanzar soluciones por vías político-diplomáticas.
El portavoz también aseguró que “los intereses rusos serán garantizados” y que, desde el inicio del conflicto, Moscú ha mantenido la esperanza de un arreglo pacífico, aunque atribuyó a Occidente la interrupción del proceso de paz iniciado en marzo de 2022.
Sobre la cuarta ronda de negociaciones con mediación estadounidense, Peskov señaló que aún no hay fechas ni sede definidas.
En el plano interno, destacó cambios significativos en la sociedad rusa y la consolidación del apoyo alrededor del presidente Vladímir Putin. Sin embargo, encuestas independientes muestran que el respaldo firme a la guerra ha caído al 14 %, mientras que un 20 % apoya firmemente la paz.
La mayoría de los ciudadanos reconocen el impacto negativo del conflicto: el 87 % dice que ha afectado sus comunidades y el 60 % sus vidas.
Por otra parte, medios independientes informaron que Rusia ha perdido más de 200,000 soldados desde el inicio del conflicto, y aunque el Kremlin se anexionó cuatro regiones ucranianas en 2022, el ejército ruso no ha logrado controlar totalmente estos territorios, con Kiev conservando más de la quinta parte de Donetsk y parte de Jersón y Zaporiyia.
La encuesta del proyecto independiente Chronicles también reveló divisiones en la sociedad rusa según criterios económicos y fiscales: quienes se oponen a subir impuestos tienden a rechazar la guerra, mientras que los más ricos muestran disposición a financiar el gasto militar.
