El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió a Estados Unidos que devuelva a Nicolás Maduro a Venezuela para que sea juzgado por un tribunal de ese país, y cuestionó el ataque militar del 3 de enero contra Caracas, donde fue capturado el mandatario venezolano.
"Tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano, no estadounidense", afirmó Petro en un acto en Bogotá, subrayando que América Latina tiene una concepción distinta de la justicia frente a la tradición anglosajona y europea.
El mandatario colombiano denunció el uso de la fuerza como mecanismo para resolver disputas políticas y advirtió sobre las consecuencias de una intervención militar en Venezuela.
"Bombardear a Caracas la patria de Bolívar, eso no es un acto contra Maduro", declaró.
"¿Cómo se les ocurre? Bombardear la patria de Bolívar. Esa marca no será contra Maduro, así muera en una cárcel de los Estados Unidos. Esa marca es histórica, no se olvidará jamás", agregó.
Petro enmarcó su pronunciamiento en una crítica al actual orden internacional y al papel de Naciones Unidas, al considerar que el organismo atraviesa una "decadencia" por su incapacidad de detener conflictos como la guerra en Gaza.
Propuso que los conflictos se resuelvan desde una concepción de "hermandad humana", en lugar de intervenciones militares.
El pronunciamiento llega a una semana de su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prevista para el 3 de febrero en la Casa Blanca, tras meses de desencuentros entre ambos mandatarios desde enero de 2025.
Petro recordó que había preparado un duro discurso contra Trump, que fue suavizado tras una llamada entre ambos para acordar el encuentro.
