Las autoridades de Filipinas confirmaron que al menos 15 personas murieron tras el hundimiento de un ferri ocurrido este lunes en el sur del país, cuando la embarcación se dirigía a la isla de Jolo, en la región de Mindanao, con más de 300 pasajeros a bordo.
La Guardia Costera de Filipinas informó que, además de los fallecidos, 28 personas continúan desaparecidas y 316 lograron sobrevivir.
El accidente involucró al buque de pasajeros y carga M/V Trisha Kerstin 3, operado por la empresa Aleson Shipping, que se hundió alrededor de la 1:50 de la madrugada, hora local, mientras navegaba hacia el archipiélago de Sulu.
El ferri había salido del puerto de la ciudad de Zamboanga a las 21:20 del domingo y transportaba a 332 pasajeros y 27 tripulantes. El naufragio ocurrió a unas 2.75 millas náuticas al noreste de la isla Baluk-Baluk, en la provincia de Basilán.
Las autoridades locales difundieron una lista preliminar de las personas que viajaban en la embarcación, todas de nacionalidad filipina.
Según los registros, a bordo iban al menos 216 adultos, 63 estudiantes y seis menores. Entre las víctimas mortales se encuentran una mujer y un bebé de seis meses.
Las labores de búsqueda y rescate continúan y han sido reforzadas con el apoyo de embarcaciones comerciales, las Fuerzas Armadas de Filipinas, agencias gubernamentales y unidades de los gobiernos locales.
Los accidentes marítimos son frecuentes en Filipinas y cada año provocan decenas de muertes, principalmente por condiciones meteorológicas adversas, fallas en el cumplimiento de normas de seguridad, mantenimiento deficiente o sobrecarga de las embarcaciones.
El peor desastre naval del país ocurrió en 1987, cuando el transbordador Doña Paz se hundió tras chocar con un petrolero, dejando un saldo de 4 mil 341 fallecidos.
