Las intensas nevadas y lluvias en Afganistán han provocado la muerte de al menos 61 personas y han dejado heridas a 110 más en los últimos tres días, informó el sábado la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres.
Además, 458 hogares fueron completamente o parcialmente destruidos y cientos de animales murieron en 15 de las 34 provincias del país.
El portavoz Yousaf Hammad advirtió que estas cifras podrían aumentar a medida que se reciba más información de las zonas afectadas, muchas de ellas aisladas por el mal tiempo. Las autoridades trabajan para abrir caminos y llegar a las aldeas más remotas.
Afganistán es muy vulnerable a fenómenos climáticos extremos. Nevadas y lluvias intensas a menudo generan inundaciones repentinas que han causado la muerte de decenas o incluso cientos de personas en el pasado. Solo en 2024, más de 300 personas fallecieron por inundaciones repentinas en la primavera.
Décadas de conflicto, infraestructura débil, economía en crisis, deforestación y los efectos del cambio climático han agravado los daños, especialmente en áreas donde muchas viviendas son de barro y ofrecen poca protección frente a lluvias o nieve.
A principios de enero, las Naciones Unidas señalaron que Afganistán seguirá siendo "una de las mayores crisis humanitarias del mundo en 2026" y lanzaron un llamamiento de 1,700 millones de dólares para asistir a casi 18 millones de personas en situación de emergencia.
