El Departamento de Estado de Estados Unidos exigió a México avances “concretos y verificables” en el combate al narcotráfico de fentanilo, durante una llamada realizada este jueves entre el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Tras la conversación, la oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado señaló en un mensaje en X que Washington considera inaceptable un progreso gradual en los desafíos de seguridad fronteriza y advirtió que los próximos contactos bilaterales dependerán de resultados medibles para desmantelar las redes narcoterroristas.
El tono de ese mensaje contrastó con el comunicado conjunto difundido por los gobiernos de ambos países, en el que se subrayó la importancia de la cooperación bilateral basada en el respeto mutuo a la soberanía.
En el mismo texto, Rubio y De la Fuente coincidieron en que es necesario intensificar las acciones frente a las amenazas compartidas.
El comunicado también informó que se realizará una reunión de seguridad de alto nivel en Washington durante febrero.
El contexto del intercambio ocurre mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ha reiterado la posibilidad de atacar a los cárteles que operan en México. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha rechazado de forma reiterada cualquier intervención militar extranjera en territorio nacional.
La postura de Trump se ha endurecido después de la intervención militar en Caracas que derivó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York, donde permanece detenido y enfrenta cargos por narcotráfico.
