Un grupo de 72 legisladores demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos manifestó su rechazo a las declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible intervención militar contra cárteles del narcotráfico en territorio mexicano, bajo el argumento de que estas organizaciones controlan el país.
La postura fue expresada en una carta enviada al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que los congresistas advirtieron sobre las consecuencias de emprender una acción militar unilateral sin el consentimiento de México ni la autorización del Congreso estadounidense.
En el documento señalan que una medida de este tipo sería “desastrosa” y violaría la soberanía mexicana.
La misiva fue impulsada por el representante Greg Stanton y respaldada por Gregory Meeks, miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, y Joaquín Castro, líder demócrata del Subcomité del Hemisferio Occidental, además de otros 69 legisladores.
Los demócratas subrayaron que México es el principal socio comercial de Estados Unidos y que la relación bilateral sostiene más de seis millones de empleos estadounidenses.
También destacaron que cualquier intervención militar dañaría gravemente la confianza mutua y pondría en riesgo la cooperación en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
En la carta, los legisladores señalaron que, bajo el gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, se ha fortalecido la colaboración entre ambos países, incluyendo extradiciones relevantes de presuntos integrantes de cárteles, mayores decomisos de fentanilo y avances en inteligencia y reducción de homicidios.
El pronunciamiento se dio un día después de que Trump afirmara en una entrevista con Fox News que Estados Unidos comenzaría a “atacar a los cárteles”, comentario que generó preocupación entre los demócratas por sus posibles implicaciones diplomáticas, económicas y de seguridad.
Finalmente, los congresistas exhortaron a la administración estadounidense a no emprender acciones militares unilaterales que puedan afectar la relación bilateral, el comercio, la estabilidad regional y los avances conjuntos en materia de seguridad, y pidieron un compromiso explícito de no actuar sin la autorización del Congreso.
