El Ayuntamiento otorgó el nombramiento a dicha obra de teatro comunitario.
Ayala. – Con el propósito de preservar la identidad, el Ayuntamiento otorgó el nombramiento de Patrimonio Cultural Intangible del municipio a la obra de teatro comunitario "El Mártir del Gólgota". Este distintivo responde no sólo a la calidad artística de la puesta en escena, sino a su peso como uno de los pilares turísticos y sociales más significativos de la región. La distinción oficializa el valor de una tradición que durante casi nueve décadas ha definido el fervor y la organización civil de la localidad.
Históricamente, esta representación nació en un México posrevolucionario que buscaba reconstruir su tejido social a través de la fe y la cultura popular. La iniciativa surgió en 1939 por voluntad de los propios habitantes, quienes contaron con el respaldo decisivo del párroco Daniel Villareal. Desde entonces, la obra ha sobrevivido a los cambios generacionales y políticos, consolidándose como un ejercicio de teatro de masas que involucra a familias enteras en la confección de vestuarios, escenografía y actuación.
Durante la ceremonia de entrega del reconocimiento, la presidenta municipal, Nayeli Mares Mérida, encabezó la develación de una placa conmemorativa para celebrar el 87 aniversario de la tradición. En su discurso, la alcaldesa enfatizó que el nombramiento trasciende el metal de la placa, siendo un acto de justicia histórica para las generaciones de ayalenses que han custodiado este legado. "Reconocemos a nuestra gente, a quienes han dedicado su tiempo y corazón para mantener viva esta hermosa tradición", señaló.
El evento subrayó la naturaleza colectiva de "El Mártir del Gólgota", destacando que su permanencia depende de la transmisión de conocimientos y roles de padres a hijos. Este aspecto es fundamental para la categoría de Patrimonio Intangible, pues no se trata sólo de un guion literario, sino de un sentimiento de pertenencia que une a la comunidad. Para las autoridades y los participantes, la obra no es una simple representación técnica, sino una vivencia compartida que refuerza la cohesión social de Ayala.
Finalmente, este nombramiento busca blindar la tradición ante el paso del tiempo, asegurando apoyos institucionales para su futura realización. Al ser reconocido como patrimonio oficial, "El Mártir del Gólgota" se posiciona como un baluarte cultural que proyecta a Ayala a nivel estatal y nacional, honrando a cada familia y participantes, que tras 87 años de esfuerzo ininterrumpido, han logrado que esta manifestación de fe y arte sea una parte indisoluble de la historia morelense.


