En análisis, iniciativas legales para restringir cercanía de agresores con víctimas en entornos familiares: Gómez Manrique.
El 90 por ciento de las llamadas al 911 por violencia de género se quedan en el primer paso, pues las mujeres no dan seguimiento o se desisten. La autoridad prepara reformas para establecer medidas de alejamiento sin necesidad de ratificación de denuncias.
Lo anterior fue revelado por la secretaria de las Mujeres, Clarisa Gómez Manrique, quien expresó que se respetará la decisión de agrupaciones civiles de mujeres que anunciaron que marcharán el 8 de marzo, y expresó que comprende la inquietud, pues aún queda mucho por hacer.
“En efecto, tenemos que trabajar, sobre todo en el tema de las violencias familiares, que es de las que más afectan a las mujeres. Siempre estaremos abiertas al diálogo”, anotó.
Gómez Manrique mencionó que hay avances en varios rubros como la instalación de los Centros LIBRE, con los cuales se establecieron condiciones para atender varios aspectos relacionados con la violencia, “que no se resuelve de la noche a la mañana”.
Asimismo, mencionó que uno de los aspectos a trabajar es establecer una reforma que permita actuar ante la laguna legal que impide aplicar medidas de alejamiento cuando una mujer denuncia, pero no ratifica esa denuncia.
La funcionaria señaló que el 90 por ciento de las llamadas al 911 por violencia familiar no tienen esa continuidad y que a la semana se reciben entre 80 y 90. Muchas de esas mujeres no tienen autonomía económica; otras no actúan por temor y otras más por aspectos culturales o presiones.
“No se puede sacar a los agresores cuando las mujeres retiran la denuncia o no la siguen. Aunque la violencia es de oficio, no se puede alejar a los agresores de sus domicilios”, explicó.
Refirió que se analiza la posible reforma legal para establecer disposiciones como sacar a los agresores de las casas y poner órdenes de alejamiento para que la violencia cese.
