Un fragmento de un documental de hace 20 años ha reaparecido en redes sociales y se convertido en un fenómeno viral: se trata del “pingüino nihilista”, un ejemplar de Adelia que camina solo hacia las montañas de la Antártida, lejos de su colonia.
el video completo del pingüino nietzschiano de Werner Herzog es incluso mejor que el edit
— anarcarural 🏔️🐧🇦🇶 (@anarcarural) January 21, 2026
que maravilla pic.twitter.com/08PPEYkdht
El video, de apenas dos minutos, pertenece a Encounters at the End of the World, dirigido por Werner Herzog en 2006 y estrenado en 2007. Aunque originalmente pasó desapercibido, hoy ha inspirado a miles de usuarios en Instagram, TikTok y X, quienes lo interpretan como un símbolo de valentía y libertad.
En el documental, todos los pingüinos de la colonia se dirigen al océano para alimentarse, excepto uno que se queda atrás y comienza su marcha hacia las montañas, acción que Herzog llamó “la marcha de la muerte”. Este comportamiento ha sido descrito en redes como un acto de independencia y coraje, acompañado de comentarios motivacionales que invitan a seguir los propios sueños.
Expertos en ecología marina, como el Dr. David Ainley, explican que la conducta del animal pudo deberse a desorientación, enfermedad o un problema neurológico. Aunque otro ejemplar apareció más tarde a 80 kilómetros de su colonia, es probable que el pingüino original no haya sobrevivido debido a la falta de alimento y condiciones necesarias para su vida.
A pesar de esto, la reinterpretación del video ha generado un fenómeno viral que llegó incluso a la Casa Blanca, donde se compartió una imagen editada con IA del presidente Donald Trump caminando junto a un pingüino hacia las montañas.
The penguin does not concern himself with the opinions of those who cannot comprehend. https://t.co/R0xhDKFkot
— The White House (@WhiteHouse) January 24, 2026
Más allá de su destino, el “pingüino nihilista” ha capturado la imaginación de usuarios de todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo de desafío, libertad, reflexión sobre la vida y la rutina.
