La polémica por la falta de supervisión oficial crece tras el accidente ocurrido durante una festividad religiosa en Huehuetlán El Chico.
Un jinete sufrió lesiones durante un megajaripeo en Huehuetlán El Chico, Puebla, pese a que los espectáculos taurinos se encuentran suspendidos en el estado.
La difusión del incidente en redes sociales reavivó el debate sobre la seguridad de estas actividades y el respeto a la prohibición vigente.
Así ocurrió el accidente durante el megajaripeo en Puebla
Según Alcaldías Puebla, el suceso tuvo lugar en la Plaza de Toros La Joyita, ubicada en el Barrio El Calvario, durante las celebraciones en honor a Cristo Rey, realizadas del 2 al 4 de enero.
Aunque las autoridades mantienen la suspensión provisional de eventos taurinos, decenas de personas asistieron al encuentro.
Imágenes compartidas muestran al jinete, atado al toro de Rancho Santa Rosa, siendo golpeado y arrastrado repetidamente al no poder liberarse.
La situación empeoró mientras el animal continuaba con movimientos violentos. Tras el incidente, el afectado fue retirado del ruedo y trasladado a un hospital para recibir atención especializada.
Aunque no hay confirmación oficial, se presume que sufrió una fractura en una pierna. Hasta el momento se desconocen más detalles sobre su estado de salud y la gravedad de las lesiones.
Advertencias previas al evento
La festividad incluyó megacorridas y exhibiciones de jaripeo con entrada gratuita, pese a la prohibición temporal vigente en Puebla tras el reconocimiento legal de los toros como seres sintientes.
La medida ya había provocado la cancelación de eventos similares en municipios como Tlachichuca y Tecamachalco.
No obstante, la Mesa Directiva del Barrio El Calvario, responsable de la organización, había advertido: “No se hace responsable de accidentes ocurridos dentro o fuera de las festividades”.
Reacciones en redes sociales
El video del accidente generó intenso debate en plataformas digitales, centrado en la responsabilidad de los organizadores y la vigilancia de las autoridades frente a la persistencia de megajaripeos.
El caso evidencia los riesgos de este tipo de espectáculos y alimenta la discusión sobre la seguridad, la organización y la aplicación de las restricciones legales.
Entre los comentarios publicados en la página oficial de Alcaldías Puebla destacan:
“Pobre joven, espero sobreviva, pero ellos mismos saben a lo que se exponen. Los animales no tienen culpa alguna.”
“El toro solo siguió su instinto, ya no le jueguen.”
“Desde el inicio el jinete se veía mal.”
“No fueron momentos de angustia que el involucrado se sintiera valiente y después resultara gallina.”
