Preparar pescado a la plancha puede parecer simple, pero tiene sus claves. El temor más común es que el filete se rompa, se adhiera al sartén o, en el peor de los casos, termine seco y sin gusto. No obstante, con una técnica correcta y un marinado rápido, es posible convertir un filete básico en un platillo digno de restaurante. Anímate a sorprender a amigos o familia con esta receta pensada para dos personas, ideal para una comida ligera y deliciosa.
Ingredientes (Para 2 personas)
• 2 filetes de pescado blanco fresco (tilapia, róbalo o huachinango)
• 2 dientes de ajo finamente picados
• Jugo de 1 limón amarillo
• Sal de grano y pimienta negra recién molida
• Una pizca de orégano seco o perejil fresco picado
• 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen o aceite de aguacate

Preparación paso a paso
Secado (el paso clave): Antes de sazonar, seca perfectamente los filetes con papel absorbente. El exceso de humedad impide que se doren; si el pescado está mojado, se cocinará al vapor en lugar de sellarse, lo que provoca que se pegue.
Marinado: En un recipiente pequeño mezcla el aceite, el ajo, el jugo de limón y las hierbas. Unta los filetes por ambos lados de manera uniforme.
Temperatura correcta: Calienta el sartén a fuego medio-alto. Coloca el pescado solo cuando el aceite esté brillante, pero sin llegar a humear.
Regla esencial: Pon el filete en la plancha y no lo muevas. Déjalo sellar entre 3 y 4 minutos. Sabes que está listo para voltearse cuando los bordes se tornan blancos y la carne se desprende con facilidad al usar la espátula.
Volteo final: Gira con cuidado y cocina aproximadamente 2 minutos más por el otro lado. Retira del fuego de inmediato.
Comer sano también puede ser delicioso
Un pescado a la plancha bien preparado es una excelente base para una alimentación balanceada. Al aplicar la técnica de secado y sellado sin moverlo, se obtiene una textura firme por fuera y jugosa por dentro. Acompáñalo con verduras al vapor o una ensalada fresca para lograr un platillo completo, ligero y lleno de sabor.
