Después de más de 40 años de trayectoria, Julio Preciado, una de las voces más emblemáticas del regional mexicano, confirmó oficialmente su retiro de los escenarios en 2026.
El anuncio se realizó durante una rueda de prensa el 8 de enero en Guadalajara, donde el cantante compartió los motivos detrás de esta decisión y presentó los detalles de su gira de despedida, que estará acompañada de un fuerte mensaje social.
El intérprete aclaró que su retiro no se debe a problemas de salud ni a una pérdida de facultades, sino a una decisión personal tomada con plena conciencia.
“Me quiero ir al 100% de facultades físicas, vocales y mentales”, señaló Preciado, quien aseguró que desea cerrar este ciclo antes de que el desgaste natural de los años afecte su desempeño artístico.
Uno de los factores más importantes en esta etapa es su vida familiar.
El llamado Gigante de la Banda reconoció que su carrera estuvo marcada por largas ausencias y ahora busca dedicar más tiempo a sus hijos y, sobre todo, a sus nietos, equilibrando una vida personal que durante años quedó en segundo plano.
La gira de despedida comenzará en agosto de 2026 e incluirá conciertos en México, Estados Unidos y algunos países de Europa.
Entre las fechas ya confirmadas destaca el jueves 9 de abril en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, un recinto clave en su carrera. Las demás fechas se darán a conocer de forma paulatina.
Uno de los anuncios que más impacto generó fue su decisión de regalar un trasplante de riñón a una persona que lo necesite, como un acto de agradecimiento al cumplirse seis años del trasplante que él mismo recibió gracias a la donación de su hija Juliana.
El cantante explicó que el proceso se realizará de manera legal y transparente, cubriendo cirugía, medicamentos y seguimiento médico.
Además, aprovechó para visibilizar la problemática de la donación de órganos en México, donde más de 14 mil personas esperan un trasplante renal.
Aunque se despide de los grandes escenarios, Julio Preciado no se alejará por completo de la música.
Actualmente supervisa la construcción de un hotel en Mazatlán que contará con un bar para presentaciones íntimas, y continuará impulsando la Escuela de la Tambora Sinaloense, dedicada a preservar la tradición musical del estado.
Como parte de su cierre artístico, lanzará tres producciones discográficas, entre ellas un álbum de duetos que incluirá una colaboración póstuma con Vicente Fernández en el tema “La llave de mi alma”.
Este material formará parte del legado con el que el cantante sinaloense planea despedirse de su público.

El retiro de Julio Preciado marca el final de una etapa fundamental en el regional mexicano, pero también deja un mensaje claro sobre la importancia de la salud, la familia y la solidaridad, valores con los que el artista decide cerrar su carrera desde la conciencia y la gratitud.
