César Bono volvió a acaparar la atención tras aparecer ante medios de comunicación con dos costillas fracturadas, consecuencia de una fuerte caída que sufrió en su casa días antes de Navidad.
A pesar del dolor y la lesión, el actor de 75 años dejó claro que su compromiso con el público sigue intacto y que no ha cancelado funciones de su monólogo Defendiendo al cavernícola.
En el marco de los festejos por el Día de Reyes Magos, el histrión explicó que el accidente ocurrió en el baño de su domicilio, donde vive solo.
La caída le provocó la fractura de la sexta y séptima costillas del lado izquierdo, una lesión que, según confesó, le ha generado molestias intensas desde hace varias semanas.
Con su característico sentido del humor, César Bono relató el momento del golpe y bromeó sobre el dolor que siente incluso en partes del cuerpo que aparentemente no están relacionadas con la lesión.
Sin embargo, aclaró que, pese a las fracturas, su estado general de salud es estable y ha podido seguir cumpliendo con sus presentaciones teatrales.
El actor también sorprendió al revelar que lleva cerca de tres semanas dando funciones con las costillas rotas, sin haber acudido a un hospital.
Ante los cuestionamientos de la prensa, fue tajante al explicar que no piensa internarse ni someterse a estudios médicos adicionales, ya que su prioridad es seguir trabajando.
“No, yo no voy a los hospitales. Vine a trabajar. Que chin** a su madre. Si me quieren ver, aquí. Mi doctor me dio un chocho chin*n”, afirmó
Bono aseguró que su médico le recetó medicamentos para el dolor y que, aunque las molestias son constantes y se intensifican con ciertos movimientos en escena, prefiere sobrellevar la situación antes que suspender su actividad profesional.
Incluso recordó que no es la primera vez que enfrenta una lesión sin atención hospitalaria, ya que en el pasado continuó trabajando pese a tener un codo fracturado.
A lo largo de los últimos años, César Bono ha enfrentado diversos problemas de salud, pero su vocación y entrega al teatro han sido una constante. Su reciente reaparición, aun con lesiones, reafirma la imagen de un actor que prioriza el escenario y el contacto con su público, incluso en momentos complicados para su bienestar físico.
