Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) lograron obtener las primeras imágenes a nivel atómico de la proteína TRPM8, responsable de la percepción del frío, mientras está en acción. Los resultados se publican en la revista Nature.
La TRPM8 se activa cuando las temperaturas bajan de aproximadamente 26 °C y envía señales al cerebro que generan la sensación de frío, como al tocar hielo o sentir la brisa invernal. También explica la sensación refrescante del mentol.
Durante años, los científicos no habían logrado capturar su estructura molecular exacta mientras respondía al frío, ya que la proteína tiende a desintegrarse al aislarla de la membrana de las células nerviosas.
Además, la mayoría de las técnicas de imagen requieren que las proteínas estén fijas, lo que impide observar sus cambios dinámicos.
El equipo, en colaboración con el Instituto Médico Howard Hughes, logró estudiar la TRPM8 directamente en membranas celulares.
Para ello combinaron la criomicroscopía electrónica (cryo-EM), que produce imágenes estáticas, con la espectrometría de masas de intercambio de hidrógeno-deuterio (HDX-MS), más adecuada para ver movimientos. Esto permitió observar en tiempo real cómo la proteína se abre y qué partes de su estructura se flexionan al enfriarse el ambiente.
Según los científicos, estos hallazgos no solo permiten entender mejor cómo percibimos el frío, sino que también abren la puerta a estudiar otras proteínas dinámicas difíciles de visualizar. Además, podrían ayudar a investigar por qué las aves, que también tienen TRPM8, son menos sensibles al frío que los mamíferos.
